Otro cambio en la reforma laboral disparó una nueva pelea entre Villarruel y Bullrich en el Senado


Si bien Victoria Villarruel y Patricia Bullrich habían bajado las tensiones hacia fin de año, la relación entre ambas en el Senado volvió a experimentar nuevos roces en los últimos días en el marco de la negociación por la reforma laboral, que la jefa de los libertarios consensuó con los bloques dialoguistas.

La ex ministra de Seguridad se encargó de presentar los principales puntos del proyecto y los cambios a los que había accedido el Gobierno para que se apruebe la norma. Sin embargo, en su punteo no dio pistas sobre lo que pasaría con el artículo que traspasa la justicia laboral del ámbito nacional a la ciudad de Buenos Aires.

Lo cierto es que ese artículo quedó pintado de amarillo en el sistema de semáforo que instaló el oficialismo para negociar con la oposición amiga los cambios en la reforma laboral.

Según pudo averiguar Clarín, horas previas al debate, Villarruel advirtió a Bullrich que ese artículo le iba a generar un problema al Gobierno. Incluso alertó que la ley podía fracasar por completo si se avanzaba con el traspaso a la justicia porteña del fuero laboral.

La vicepresidenta le recomendó sacarlo por ley, pero la senadora se fue del despacho de la presidencia sin responder. A la mesa política, Bullrich fue con el mensaje de la presidenta del Senado y desde la Casa Rosada comenzaron a deslizar que Villarruel no quería que salga el cambio de jurisdicción de la justicia del trabajo.

Las tensiones entre las dos damas del Senado estalló cuando la ex ministra de Seguridad comentó a un periodista que la vicepresidenta no quería que se apruebe ese artículo de la reforma y otras fuentes del oficialismo instalaron la versión de que Villarruel estaba molesta porque había quedado marginada de la negociación.

El mensaje circuló en las redes y fue tomado por algunos medios por lo que no tardó en llegar la reacción de la vicepresidenta. En el primer piso del Palacio Legislativo, Villarruel le advirtió a Bullrich que no se iba a dejar operar por la prensa y le reiteró que tener la mayoría de los votos no era garantía de que ese artículo no haga caer la ley.

En ese escenario y para tratar de encauzar el diálogo con la jefa del bloque de La Libertad Avanza, la vicepresidenta encomendó al secretario parlamentario, Agustín Giustinian, seguir de cerca las negociaciones y avanzar con un proyecto de ley para sacar el traspaso del fuero laboral a través de una ley y dentro del período ordinario que se inicia el 1ro. de marzo.

Frente a esta situación, el Gobierno apuró el acuerdo con la administración de Jorge Macri para transferir las competencias sobre la justicia laboral a la jurisdicción porteña. Presentó el convenio

Sin embargo, la noche previa a la sesión, la vice se fue del Senado con la ilusión de que se sacaba del proyecto de reforma laboral el artículo vinculado con el traspaso de la justicia. Aunque la ex ministra sabía que la movida contaba con el apoyo de los senadores porque entienden que cada jurisdicción tiene que tener su propia justicia.

Por eso no resultó extraño que al promediar más de 4 horas de debate, Giustinian le llevó un nuevo mensaje a Villarruel confirmándole que el artículo sobre el traspaso de la justicia laboral a la Ciudad se mantenía en pie. La decisión puso a la vicepresidenta en una situación más que incomoda porque si sale cree que puede quedar manchada por esa decisión aunque los votos son de los senadores.

Del traspaso a la justicia porteña quedarán excluidos los conflictos colectivos y la negociación colectiva, los temas de asociaciones sindicales y personería gremial como así también las competencias del Pacto Federal del Trabajo que no hayan sido delegadas

Está no es la primera vez que se cruza la vice con la senadora. El año pasado, cuando Bullrich era ministra cuestionó a la vicepresidenta por abrir el recinto para que se aprueben leyes previsionales empujadas por el kirchnerismo.

Al asumir su banca en el Senado, Bullrich también se cruzó con la vicepresidenta porque se había limitado el ingreso de invitados al acto de la jura.

Está claro que es una relación con demasiados altibajos en la que Bullrich tiene que hacer equilibrio entre la vice y la Casa Rosada, mientras que Villarruel ve a la senadora como la enviada de Karina Milei, quien le puso el cepo dentro de la estructura del Gobierno.

Fuente: www.clarin.com

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